El resfrío y la gripe

El resfrío común y la influenza, que normalmente se conoce como "gripe", son infecciones que afectan las vías respiratorias (la boca, la nariz, los pulmones y los espacios que hay entre ellos). A diferencia del resfrío, la gripe puede enfermarle gravemente. Puede derivar en una neumonía, que es una grave infección de los pulmones. En algunas personas, especialmente los ancianos, los niños pequeños y quienes padecen ciertas enfermedades crónicas, la gripe puede generar complicaciones graves y provocar la muerte.

Cualquiera puede contraer la gripe. Sin embargo, las probabilidades de contagio son mayores si usted:

  • Tiene un sistema inmunológico debilitado
  • Tiene contacto cercano y frecuente con niños pequeños
  • Trabaja en un centro de atención de salud, donde puede estar expuesto a los gérmenes de la gripe
  • Vive o trabaja con alguien que tiene gripe
  • No se ha aplicado la vacuna anual contra la gripe

Mediante los virus. Los virus se propagan en el aire cuando alguien con gripe tose, estornuda, se ríe o habla. Si está cerca de esa persona, puede contagiarse por respirar el mismo aire infectado. También puede contagiarse al tocar una superficie que la persona enferma ya haya tocado, puesto que luego se llevará las manos a los ojos, la nariz o la boca, lo que genera el traspaso de los gérmenes. No toque pausadas ni comparta utensilios, vasos o el cepillo de dientes con una persona infectada. Esto también puede exponerle a los virus de la gripe.

Los síntomas de la gripe suelen aparecer rápidamente y pueden durar varios días o llegar a permanecer por varias semanas. Incluyen:

  • Fiebre, generalmente superior a 101°F  (38.3°C), y escalofríos
  • Dolor de garganta
  • Dolor de cabeza
  • Tos seca
  • Secreción nasal
  • Cansancio y debilidad
  • Dolores musculares

En términos generales, la gripe desaparece sin necesidad de tratamiento. En algunos casos, puede que su médico le recete algún medicamento antiviral. Estos pueden acelerar el proceso de recuperación. Para que los medicamentos le ayuden, debe tomarlos en cuanto empiecen a manifestarse los síntomas. Si la gripe deriva en neumonía u otra enfermedad grave, es posible que deba asistir al hospital.

  • Beba mucho líquido para evitar la deshidratación. Puede optar por agua, jugos y sopas calientes. A modo de referencia, lo ideal es beber la cantidad de líquidos necesaria para orinar tal como lo hace habitualmente.
  • Descanse mucho.
  • Consulte a su médico sobre el acetaminofeno (Tylenol) o algún otro medicamento para la fiebre y el dolor. Tome únicamente los medicamentos que le recete el médico. No le dé aspirinas a niños menores de 18 años. Esto puede provocar una inusual pero grave enfermedad llamada síndrome de Reye.
  • Llame a su médico si su fiebre supera los 101°F (38.3°C), si se siente mareado o le falta el aliento.
  • Lave sus manos con frecuencia, especialmente después de toser o estornudar. O bien, higienice sus manos con un gel para manos que contenga, como mínimo, un 60 por ciento de alcohol.
  • Cubra su boca con un pañuelo de papel al toser o estornudar. Luego, deseche el pañuelo y lávese las manos. Si no tiene un pañuelo de papel a mano, cubra su boca con el pliegue interior del codo al toser o estornudar.
  • Una vez que desaparezcan la fiebre o los escalofríos, quédese en su casa al menos 24 horas. Asegúrese de que la fiebre no haya desaparecido por efecto de los medicamentos antifebriles (por ej: ibuprofeno).
  • No comparta alimentos, utensilios, vasos ni cepillo de dientes con otras personas.
  • Pregunte a su médico si es conveniente que otras personas de su grupo familiar tomen medicamentos antivirales para evitar el contagio.
  • Una de las mejores medidas que puede tomar para no contraer la gripe es aplicarse la vacuna anualmente. Los virus de la gripe mutan de año a año. Por tal motivo, los médicos recomiendan aplicarse la vacuna contra la gripe anualmente, al llegar el otoño o el invierno. En términos generales, la vacuna se aplica mediante una inyección. Sin embargo, a algunas personas se les aplica usando un spray nasal. Puede hablar con su médico para averiguar qué tipo de vacuna es la adecuada para usted.
  • Lávese las manos con frecuencia. Se ha comprobado que lavarse las manos con frecuencia es una buena forma de prevenir el contagio.
  • Lleve con usted un gel para manos que contenga, como mínimo, un 60 por ciento de alcohol. Úselo cuando no tenga acceso a lavarse con agua y jabón. Los geles con alcohol eliminan la mayor parte de los gérmenes y son seguros para los niños.
  • Evite tocarse los ojos, la nariz y la boca.
  • Tanto en su hogar como en su lugar de trabajo, limpie frecuentemente teléfonos, teclados de computadoras y juguetes usando toallitas desinfectantes.
  • De ser posible, evite el contacto con otras personas, especialmente con los niños.

Si tiene 65 años o más, es fumador o tiene una enfermedad crónica, pregúntele a su médico si debería aplicarse la vacuna contra la neumonía. Haga clic en uno de los planes que figuran más abajo para informarse sobre la inscripción.

Para algunas personas, la gripe puede ser muy grave. El riesgo de sufrir complicaciones derivadas de la gripe es mayor para:

  • Niños menores de 5 años
  • Adultos de 50 años o más
  • Personas con una enfermedad crónica, como por ejemplo diabetes, enfermedades coronarias, renales o pulmonares

Personas que viven en una residencia geriátrica o un centro de cuidados a largo plazo

Lavarse las manos es una de las mejores medidas para prevenir las infecciones más comunes. Si debe cuidar o visitar a alguien enfermo de gripe, lávese las manos cada vez que entre a la habitación y también al salir. Siga estos consejos:

  • Use agua tibia y mucho jabón. Forme abundante espuma al enjabonarse las manos.
  • Lave toda la mano, eso incluye la zona debajo de las uñas, entre los dedos e incluso las muñecas.
  • Lávese las manos al menos durante 15 segundos. No se limite a enjuagarlas, restriéguelas bien.
  • Luego, enjuague sus manos de manera tal que el agua se escurra por sus dedos, y evite que vaya hacia sus muñecas.
  • Seque bien sus manos. Use una toalla de papel para cerrar el grifo y abrir la puerta.

Los geles con alcohol para manos también son una buena opción para lavarse las manos. Úselos cuando no tenga acceso a lavarse con agua y jabón o cuando note que sus manos están sucias. Siga estos consejos:

  • Coloque en la palma de su mano una cantidad de gel equivalente al tamaño de una cucharada grande.
  • Frote sus manos enérgicamente y asegúrese de cubrir todas las áreas: el dorso, las palmas, entre los dedos e incluso las muñecas.
  • Refriegue sus manos hasta que la piel absorba el gel por completo y sus manos queden totalmente secas.