2. Nutrición
La alimentación es el combustible, pero también puede servir de consuelo. Está muy vinculada con la salud mental. Para sobrellevar momentos de estrés, muchas personas recurren a dulces con muchas calorías. Por supuesto, consumir dosis elevadas de azúcar en poco tiempo puede mejorar el estado de ánimo un rato. Pero, pasado ese momento, genera sensación de cansancio y malhumor. Esto puede dar lugar a problemas de salud como los siguientes: Mantenga los efectos del estrés bajo control con una dieta equilibrada. La clave, nuevamente, es empezar de a poco de ser necesario. Consuma menos azúcar y comida chatarra. Intente incorporar más frutas y vegetales. ¿Está cansada de las clásicas zanahorias y manzanas? Reemplácelas con opciones más interesantes como los kiwis y el kale. Y no se olvide de consumir proteína. La proteína ayuda a sentir saciedad durante más tiempo. Esto significa que no sentirá tanta tentación de consumir refrigerios.