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Abuso, negligencia y explotación

Usted confía en que el proveedor, su cuidador o un ser querido lo cuidarán. Pero podría ocurrir que quienes lo cuidan se aprovechen de usted. Es importante reconocer los signos de abuso, negligencia y explotación. Si le sucede, tiene que denunciarlo. Porque así protege su seguridad y obtiene el mejor cuidado posible. 

¿Tiene alguna pregunta?

Llame al Departamento de Servicios al Cliente, al 
1-866-329-4701 (TTY: 711)

¿Qué debo denunciar?

¿Qué debo denunciar?

Hay abuso cuando alguien lo daña. El abuso puede ser mental, físico o sexual. También se comete abuso cuando alguien intenta hacerlo pagar servicios que no necesita.

 

Hay negligencia cuando alguien no le brinda el cuidado y la atención que necesita. 

 

Hay explotación cuando alguien administra mal su dinero o los servicios, o los retiene.

¿A quién puede llamar si necesita ayuda?

¿A quién puede llamar si necesita ayuda?

Si usted o un ser querido son víctimas de abuso de cualquier tipo, llame a los siguientes:

 

Consejos para presentar la denuncia

Cuando denuncia abuso, negligencia o explotación, es útil tener a mano los nombres, las edades, las direcciones y los números de teléfono de todas las personas involucradas.

Cómo detectar los signos

Suele ser difícil detectar los signos y síntomas del abuso y la negligencia, porque también pueden interpretarse como signos de lo siguiente:

 

  • Demencia.

  • Debilidades de la persona.

  • Deterioro mental.

  • Síntoma de una enfermedad.

  • Lesiones inexplicables.

  • Fracturas.

  • Problemas con la medicación.

  • Rechazo del cuidador a que se reciban visitantes.  

  • Cuidadores controladores.

  • Conductas extrañas.

  • Moretones.

  • Enfermedades de transmisión sexual.

  • Sangrado.

  • Pérdida de peso.

  • Escaras.

  • Uñas largas o sucias (con restos de materia fecal).

  • Condiciones de vida antihigiénicas.

  • Vestimenta inapropiada o sucia.

  • Condiciones de vida inseguras.

  • Cabello enredado.

  • Extracciones de mucho dinero.

  • Cambios repentinos en las finanzas.

  • Objetos desaparecidos.

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